
Con motivo de la semana por la Lactancia Materna hoy quise traer un contenido relacionado a algo que a veces olvidamos cuando asumimos el papel de cuidadores de otro ser humano y tiene que ver con el Autocuidado, el cual, es fundamental a la hora de proteger nuestra salud mental, ayudarnos a conectar con nuestros/as hijos/as, pero además, permitirnos ser un gran ejemplo del amor propio que ellos/as algún día se demostrarán a sí mismos/as.
Es a través del Autocuidado que, además, podemos consolidar nuestra Lactancia Materna, porque ser mamás no se trata de vivir en un eterno sacrificio, en donde nos pongamos de último lugar por temor a encasillarnos (o ser encasilladas) con la etiqueta de “mala mamá”, algo que, por supuesto, suele rondar nuestra mente y a lo que nos enfrentaremos una vez superemos el proceso de traer a la vida a un nuevo ser. Porque, aceptemoslo, las madres siempre serán malas madres a la vista de alguien más (o de si mismas); cuando elegimos conservar nuestra identidad, gustos, pasiones y ponerlas por encima del cuidado de nuestro/s hijo/s o hija/s, cuando cometemos los errores comunes de cualquier ser humano incursionando en una nueva labor, cuando no sabemos lidiar con el cansancio extremo, los desajustes emocionales, el estrés, la ansiedad, la temida lactancia exclusiva, en fin.
De alguna forma u otra seremos catalogadas como “malas madres”, así que mejor aprendamos de esto para dejar de hacérselo a alguien más y dejar de compararnos con vidas irreales de mamás que Todo lo pueden lograr (esposa, madre, empresaria, emprendedora, influencer, empoderada y fitness). Dejemos de agotarnos con la idea de llegar a ser perfectas y empecemos a abrazar la maternidad desde su punto más básico: El amor propio y el Autocuidado que lo refuerza.

Porque elegir la Lactancia Materna es un acto de amor que conlleva reconfigurar la relación que hasta ese momento teníamos con nuestro propio cuerpo, que de ser 100% nuestro pasará a ser compartido con nuestros/as hijos/as y ya esto, de inicio, traerá una serie de desafíos y retos a los que hacer frente mientras lidiamos con el baby blues, la deprivación del sueño, el ajuste con nuestra pareja y familia, etc. Sin duda alguna hay que reconocer que la decisión de si dar o no Lactancia Materna (o si es exclusiva o mixta) dependerá de ti como mamá, pero llegar a consolidarla se logrará gracias a tu constancia, búsqueda de información, apoyo de tu pareja o círculo social y, especialmente, de tu autocuidado.
Es por esto, que para el episodio de hoy he traído el apartado sobre Autocuidado del libro “Educar sin miedo” de la Dra. Becky Kennedy, que espero te ayude a identificar algunas estrategias en la búsqueda de ser una mamá plena y feliz. Te invito a compartirme tus ideas, tras escucharme a través de Spotify o Youtube.
¡Hasta pronto Freelover!
