Capítulo de Podcast · Reflexión

¿Qué significa ser un buen padre? Una reflexión obtenida de la Galaxia (y la tercera entrega de sus Guardianes)

Lo admito, las historias de superhéroes no son mis favoritas, por lo que nunca pensé que iba a llegar el día en que tratara de sacar un análisis sobre la educación familiar tomando como referencia este tipo de películas, sin embargo, hace poco vimos junto a mi esposo la cinta de “Guardianes de la Galaxia, Volumen 3” y al salir de la sala me ha preguntado ¿por qué no haces una entrega sobre esta película?

Mi primer pensamiento fue un NO rotundo, ¿cómo podría encontrar algo sobre la familia en una historia tan poco realista? No obstante, algo en ella me dejó pensando mucho y encontré el mensaje familiar oculto de esta entrega (además de otros sobre la preservación y el respeto por la tierra y su biodiversidad que son mucho más explícitos).

Pues bien, a continuación resumiré algunas reflexiones sobre el papel de los padres en la vida de sus hijos en estos tiempos:

  1. Un buen padre acepta a sus hijos como son:

En esta historia nos presentan un antagonista al que se le conoce como “El Alto Evolucionador”, el cual, tiene como objetivo llegar a crear una sociedad perfecta, compuesta por seres pacíficos que puedan vivir en armonía con el mundo. Para ello, decide diseñar animales antropomórficos, mediante procedimientos quirúrgicos bastante cuestionables a nivel ético.

En uno de estos intentos, ingenia a Rocket, un mapache que se convertirá en su preferido por la gran inteligencia que demuestra para resolver problemas y su ágil capacidad para aprender de manera autónoma. Es Rocket quien le ayuda a resolver la principal incidencia que encuentra al forzar la evolución de animales pacíficos que, al desarrollarse en cuestión de minutos, terminan convertidos en seres violentos.

De aquí se deriva mi primera reflexión y es el hecho de que ser padre implica apoyar el desarrollo de nuestros hijos, aceptándolos como son, sin esperar hacer de ellos una extensión nuestra o una creación perfecta. Los niños y las niñas han llegado a este mundo por nuestra decisión, pero no somos nosotros quienes decidiremos cómo deben comportarse o en quien deben convertirse, tan solo podemos guiarlos y sentar las bases para su desarrollo posterior, esperando el mejor resultado, depende de nosotros definir qué bases vamos a asentar en ellos.

Por tanto, acompañar el aprendizaje y desarrollo de los niños, marcándoles límites es fundamental, más aún en tiempos donde cada vez hay más necesidad de enfocar el aprendizaje familiar en la empatía y el respeto que debería generarse por el prójimo. 

  1. Un buen padre empodera a sus hijos:

De la mano con lo que este “Alto Evolucionador” nos enseña, también identificamos que no podemos tenerlo todo cuando hablamos de educación familiar, porque nuestro papel como padres no es trazarles un camino inquebrantable a nuestros hijos, dado que esto los puede conducir a fracasar como adultos, al no tener autoconocimiento sobre sus capacidades y logros, por haber decidido todo por ellos durante su formación.

Es por esto que el dejarlos caer para que aprendan de sus errores y no los comentan a mayor escala a futuro, también hace parte de lo que podemos enseñarles. El aceptar su frustración, el conocer sus fortalezas y el no temer al error, sino verlo como una oportunidad para mejorar, es algo que definitivamente debe estar en la agenda de objetivos para enseñar a nuestros niños, niñas y adolescentes.

La percepción de competencia también se aprende a través de las tareas que podemos (y debemos) asignarles de acuerdo a su edad en el hogar, pero esto es algo en lo que nosotros mismos nos debemos implicar. Siendo padres es importante involucrarnos por igual en las tareas del cuidado y limpieza del hogar. No se trata solo de asignar labores, sino de arremangarse la camisa, ponerse el delantal y trabajar hombro con hombro en estas tareas junto a tus hijos e hijas.

  1. Un buen padre respeta el mundo emocional de los niños:

Lamentablemente como padres cometeremos muchos errores y uno de los que más salta a la vista es la incapacidad para ponernos en los zapatos de nuestros/as hijos/as en todo momento, especialmente en los momentos donde su emocionalidad se desborda por actos que nosotros consideramos pequeños e insignificantes.

En esta película, el “Alto Evolucionador” lo pone en evidencia cuando se burla del llanto (bajo sus ojos desbordado) de Rocket al ver fallecer a su amiga Layla frente a él, esto, por supuesto que produce un enorme momento de rabia y dolor en él…pero, trazando un paralelo con nuestro aprendizaje como padres, es posible que en algún momento hayamos intentado ignorar o reírnos de la rabia o el dolor expresado por nuestros/as hijos/as al no ser capaces de entender la magnitud de la emoción que están experimentando por cosas insignificantes a nuestra vista como puede ser decirles que “No pueden jugar en un momento determinado con algo que han encontrado en el piso”, “No pueden salir tarde en la noche y solos con sus amigos”, “No pueden comer lo que quieren porque es hora de cenar y la comida que desean comer no es adecuada en el momento”.

Por supuesto que decirles que “No” es nuestro trabajo como padres, los estamos educando al tiempo que intentamos que sobrevivan y aprendan a cuidarse a sí mismos, pero debemos aceptar y respetar su expresión emocional, ayudándoles a identificar la emoción que están experimentando, alentandolos a sentirla pero enseñándoles a saber expresarla de manera adecuada, propiciando que utilicen sus palabras una vez sean capaces de hablar sobre su enfado o tristeza con nosotros. Validar las emociones de nuestros/as hijos/as, les ayudará a saber que su mundo emocional importa y más adelante contribuirá a la adecuada gestión emocional por parte de ellos.

  1. Un buen padre pasa tiempo de calidad con sus hijos/as a través del juego:

Permitirnos conectar con nuestro niño o niña interior es algo que deberíamos alcanzar en los tiempos de calidad compartidos junto a nuestros/as hijos/as, es lo que nos ayudará a conectar con ellos en un nivel mucho más profundo y significativo. No se trata de que nos convirtamos en los/as amigos/as de ellos/as, pues seguimos siendo sus padres, las personas encargadas de conducir su educación y regular su comportamiento, pero conectar con ellos/as a través del juego propiciará el afianzar mucho más los lazos y la cercanía que más adelante apoyará la confianza que nos tengan para hablar de temas difíciles.

El juego es una herramienta de aprendizaje para los/as niños/niñas y adolescentes, es a través de él que conocen el mundo y sus reglas, donde además van conociéndose a sí mismos y exponiendo sus gustos y preferencias, así que, indudablemente, si logramos acercarnos a su mundo interior a través del juego será mucho más fácil conocerlos, aprender de ellos y descifrar esa forma particular de su propio ser.

Esto es definitivamente un aprendizaje que nos deja otro personaje de esta película, “Drax, el destructor” quien logra utilizar sus dotes de buen padre para acercarse a unos seres infantiles que aparecen en la película, al punto de entender su lenguaje y saber comunicarse con ellos tan solo minutos después de haber podido interactuar y compartir un espacio de juego a su lado.

  1. Un buen padre Nunca deja de preocuparse por sus hijos/as:

El ser padre no es un trabajo que se adquiere por ser hombre o por haber contribuido genéticamente a concebir  a tus hijos/as, de ser así no diríamos que las madres solteras muchas veces son padre y madre de sus hijos/as (algo que igualmente ocurre con los padres solteros que terminan siendo madre y padre al tiempo). De igual manera, ocurre con la familia extendida, quienes en muchas ocasiones terminan cubriendo el vacío que ha dejado la ausencia de alguno de los padres.

En el caso de esta película, Star Lord (el protagonista humano de la historia que fue raptado de la tierra a los 8 años) regresa a su planeta de origen en busca de su abuelo, la persona con la que creció junto a su mamá, quien lamentablemente falleció a causa del cáncer poco antes de que fuera raptado de la Tierra. Al principio, él se muestra bastante renuente a regresar a su lado, debido a que sus recuerdos infantiles lo llevaron a crear una idea de su abuelo como un hombre que nunca lo amó, sin embargo, gracias a la ayuda de sus compañeros intergalácticos, se da cuenta de que su narrativa podría estar sesgada y al regresar a casa, efectivamente descubre cómo su abuelo nunca dejó de preocuparse y pensar en él.

Es algo muy positivo ver cómo esto nos enseñan que incluso los abuelos pueden llegar a cubrir ese vacío que deja alguno de los padres ausentes y convertirse en fuentes de referencia parental para los/as niños/as, además de adquirir el rol de tal manera que, sin importar que los niños o niñas hayan crecido, aún siguen preocupándose por su bienestar y apoyándolos en su formación continua.

Finalmente, pese a lo difícil del reto, puedo afirmar que en esta película se logran identificar diferentes aspectos de lo significa ser padres y dejar un legado a nuestros/as hijos/as así que cuéntame qué otros aprendizajes ha dejado para ti sobre la educación familiar.

Recuerda que puedes seguir este análisis a través de Spotify o Youtube y por supuesto, indicarme qué tal te ha parecido esta nueva entrega.

¡Hasta pronto freelover!

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