“Nuestras acciones son influidas por el modelo de nuestros padres, por nuestra propia personalidad, nuestra percepción del amor, nuestras emociones, necesidades y deseos. Solamente una cosa es cierta en relación con nuestra conducta: no será la misma conducta que teníamos cuando estábamos atrapados en el enamoramiento.”
Gary Chapman
Continuando con el resumen y la reflexión de este libro de Gary Chapman, con el cual venimos desde la semana pasada, hoy vamos a conocer los tres lenguajes del amor que nos han faltado por ver:
3. Recibiendo regalos:
El autor explica que, bajo su concepto, este es el lenguaje más fácil de aprender dado que no se requiere mucho para empezar a acostumbrar a alguien a dar regalos, tanto en fechas especiales como en ocasiones que no lo son. Para quien su lenguaje del amor es recibir regalos, poco le va a importar el costo económico del mismo, pues lo que más valorará será que haya sido pensado para sí y sentirá el amor a través de estos símbolos.
A veces el dar regalos no requiere comprarlo, puede implicar simplemente hacer un detalle, cortar una flor o incluso puede ser regalar un abrazo, un espacio de tiempo en momentos importantes para la persona que lo requiere a fin de que pueda sentirse amada mediante este lenguaje.

Desde que somos pequeños, el dar regalos a quienes amamos resulta natural, los regalos se encuentran en cada momento de nuestra vida, apareciendo incluso durante la ceremonia de matrimonio a través de los anillos de boda que son símbolos del lazo espiritual que une a la pareja en un solo amor infinito.
Para quien el dar regalos no es algo natural o fácil de empezar a hacer, el autor recomienda hacer una lista de todos los regalos que le ha gustado recibir a su cónyuge a través de los años, sean suyos, de amigos o familiares, eso le dará una idea de aquello que podría disfrutar recibir su pareja.
4. Actos de servicio:
Personalmente, este tipo de lenguaje fue uno de los últimos que aprendí, pues llegué a reconocerlo mucho tiempo después de empezar a salir siendo soltera, logrando identificarlo solo cuando conocí a mi esposo, abriéndome a un mundo de personas que han aprendido a demostrar amor a través de estos actos que a veces parecen simples aunque no todos estamos dispuestos a hacerlos.

Se trata de demostrar amor haciendo cosas que sabe que a su cónyuge le gusta que haga, servirlo para expresarle su amor, a veces sin necesidad de esperar una solicitud por parte de este. Es fundamental escuchar correctamente a nuestra pareja para saber qué actos requiere o requerirá de nosotros y así poder demostrar nuestro amor mediante estos.
A veces, puede ocurrir que no nos nazca naturalmente hacerlo o sean actividades para las que sentimos que no estamos formados (como cocinar, levantar el desorden, organizar la casa), precisamente, al hacerlos demostraremos a nuestra pareja que hemos decidido amarla profundamente mediante su lenguaje principal del amor y ella se sentirá amada.
En este apartado el autor aprovecha para recordar la importancia de no tratar a nuestros cónyuges como objetos, ni de manipularlos a través de la culpa o la coerción, ya que todo esto lo alejará del amor. Igualmente es fundamental no permitir ser usado, ni manipulado por nuestra pareja ya que estaríamos traicionándonos a nosotros mismos.
5. Toque físico:
En este último lenguaje, el autor reconoce la función que tiene nuestro cuerpo de expresar amor y cómo al aplicarlo en la crianza de los/as hijos/as puede traer grandes resultados en su desarrollo de un apego seguro y un manejo emocional saludable, por tanto, no hay que limitar el contacto físico tan solo a un aspecto cuando se trata de expresar, pues los abrazos, besos, el tomarse de las manos y cualquier tipo de caricia brindada desde el amor permitirá desarrollar puentes afectivos con nuestro ser amado.

Sin importar si estamos casados, de novios o en una relación afectiva no formal es vital no perder de vista que lo que se considera apropiado o inapropiado en el contacto físico es determinado por la pareja, de modo que la escucha y la comunicación vuelven a tener un espacio fundamental a la hora de elegir cómo demostrar afecto a mi pareja a través de este lenguaje.
Igualmente, se menciona cómo especialmente cuando estamos pasando por un mal momento requerimos ese contacto y expresamos la necesidad de sentirnos amados, pues pese a no poder cambiar lo que nos ocurre, podemos sobrellevar los acontecimientos cuando lo hacemos junto al cariño de alguien más.
Suele ocurrir que cuando aparecen las dificultades de pareja, se desencadene un alejamiento sexual que suele ser atribuido a causas ajenas (cansancio, técnicas físicas, problemas médicos), cuando en realidad lo que demuestran es que existe una insatisfacción de las necesidades emocionales que no han sido cubiertas en pareja de la manera adecuada. De ahí también se desprende la necesidad apremiante de saber comunicarnos afectivamente mediante el lenguaje correcto.

Finalmente, el autor nos da una guía para identificar cuál es nuestro principal lenguaje de amor y así saber qué es lo que más nos hace sentir amados por nuestro cónyuge, dejando estas reflexiones que podrían orientarnos para descubrirlo:
- ¿Qué es lo que su cónyuge hace o dice, o deja de hacer o de decir, que lo hiere profundamente?
- ¿Qué es lo que pido más a menudo a mi cónyuge?
- ¿En qué manera expresa, por lo general, su amor a su cónyuge?
Aunque parece que hemos terminado con la información más importante de este libro, aún nos queda un apartado más que me gustaría poder compartirles la próxima semana, así que hasta aquí, te invito a hacer el ejercicio de descubrir tu lenguaje del amor y a compartirlo conmigo en comentarios.
Recuerda que puedes conocer mucho más sobre esta información a través de mi Podcast que puedes encontrar en Spotify o en YouTube.
¡Hasta pronto Freelover!
